La selección italiana visita a Bosnia y Herzegovina en un partido clave del repechaje europeo. El encuentro se disputará en el estadio Bilino Polje de Zenica, bajo condiciones climáticas adversas y con un aforo reducido por sanción.
La selección de Italia se medirá este martes con Bosnia y Herzegovina en el estadio Bilino Polje de Zenica, en un partido decisivo del repechaje UEFA que otorga un boleto al Mundial 2026. El escenario, conocido por su atmósfera intensa, presentará condiciones climáticas particulares, con pronóstico de nieve y temperaturas cercanas a los tres grados centígrados.
El recinto, inaugurado en 1972 y sede del NK Celik, tiene una capacidad habitual para 15.600 espectadores. Sin embargo, para este encuentro el aforo se reducirá a 9.000 personas debido a una sanción de la FIFA por incidentes ocurridos en el partido previo de Bosnia contra Rumania. La proximidad de las tribunas al campo de juego suele generar un ambiente de gran presión para los equipos visitantes.
Italia llega a este duelo tras vencer 2-0 a Irlanda del Norte en semifinales, mientras que Bosnia eliminó a Gales en la tanda de penales. En el historial entre ambos equipos, Italia registra cuatro victorias, un empate y una derrota en seis enfrentamientos. El último partido entre ambas selecciones en Zenica fue en 2019, con un triunfo italiano por 0-3 en las clasificatorias para la Eurocopa.
La ciudad de Zenica, cuyo nombre significa «acero» en español, refleja su tradición industrial y está situada a unos 70 kilómetros de Sarajevo. El estadio ha sido un lugar emblemático para Bosnia, que mantuvo una racha invicta en él entre 1995 y 2006.
El partido representa una oportunidad crucial para ambos equipos de regresar a una Copa del Mundo, torneo del que ambos están ausentes desde la edición de Brasil 2014.
