El servicio postal mexicano reactivó la paquetería hacia Estados Unidos tras tres meses de suspensión, incorporando un recargo del 10% sobre el valor declarado para cumplir con nuevos protocolos de seguridad digital.
Correos de México reactivó desde el 25 de marzo la paquetería hacia Estados Unidos tras tres meses de suspensión. El servicio volvió con nuevas exigencias: un cargo por procesamiento aduanero y transmisión de datos equivalente al 10% sobre el valor declarado, aplicado para cumplir con los nuevos protocolos de seguridad digital en la frontera.
La reapertura responde a la implementación de sistemas de Transmisión de Datos Electrónicos Avanzados (EAD), necesarios para que los envíos postales cumplan con las normativas de seguridad de EE.UU. y mantengan el beneficio de la exención ‘de minimis’. A partir de ahora, se implementará una serie de cambios y nuevos requisitos bajo la normativa postal internacional.
De acuerdo con el comunicado oficial, para evitar que los paquetes sean retenidos durante la verificación en EE.UU., los usuarios deberán asegurarse de proporcionar información correcta y precisa al momento de realizar el envío. «El gobierno de México refrenda su compromiso de brindar un servicio confiable, transparente y accesible para todas y todos, facilitando la conexión entre familias y comunidades en ambos países», dijo la administración en otro comunicado.
Las nuevas reglas también endurecen la identificación de ambas partes. Según las autoridades, la finalidad de esta medida es reducir el riesgo de retenciones durante los controles fronterizos. La recomendación oficial es que toda la información coincida con los datos reales del remitente y del destinatario para evitar observaciones o demoras.
Aunque cambió el esquema fiscal para la mercancía, Correos de México informó que conservará sus costos de operación previos. Es decir, el precio base del envío no sube por decisión del operador, aunque el usuario sí deberá asumir el nuevo impuesto exigido para la entrada a EE.UU.
Sin embargo, el regreso del servicio no implica necesariamente tiempos de entrega idénticos a los de antes de la suspensión. El propio sistema postal advirtió que la recepción final puede demorar más por las verificaciones adicionales aplicadas en aduanas.
La interrupción del servicio comenzó el 29 de agosto de 2025, cuando México se sumó a otros países que frenaron parte de sus despachos postales tras los cambios regulatorios en EE.UU. En una etapa posterior se reanudó el envío de cartas y documentos, pero la paquetería comercial siguió detenida hasta ahora.
Para miles de familias migrantes, esta reactivación vuelve a abrir una vía de conexión para mandar ropa, regalos, artículos personales y otros productos desde México. Sin embargo, a diferencia del esquema anterior, ahora el trámite exige mayor precisión en la declaración del contenido y un costo adicional atado al valor del paquete.
