El frío saludo de Milei a Villarruel en su llegada al Congreso: la incomodidad de la vice y la indiferencia del Presidente

En uno de los peores momentos de la relación entre ambos, con fuertes y constantes críticas del núcleo duro libertario a la vicepresidenta, Victoria Villarruel recibió a Javier Milei en la explanada del Congreso. El mandatario, escoltado por su hermana Karina, apenas le tendió la mano, sin hacer ningún gesto ni decir una palabra. Luego, durante el discurso, vendrían momentos de mayor tensión, cuando la acusó de querer quedarse con «el sillón de Rivadavia».

Villarruel recibió a Milei en la explanada del Congreso. Incómoda, se limitó a caminar apenas por delante del Presidente, que saludaba sonriente y en ningún momento la miró durante el recorrido por los pasillos del Congreso.

En cambio, el mandatario abrazó de manera efusiva a Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, quien se encontraba pegado a la vicepresidenta en el ingreso del Congreso.

La misma escena se repitió mientras Milei firmaba el libro de honor. Villarruel sostenía su mirada hacia el frente. Desde ahí, caminaron unos metros hasta una vitrina que exhibía un original de la Constitución. El Presidente y la vice contemplaron ese ejemplar unos segundos, sin dirigirse la palabra.

La tensión escaló durante la caminata de Milei desde la explanada al recinto. La escena, captada por la transmisión oficial, mostró el momento en el que Villarruel se cruzó por delante de Karina Milei, rozándola con su brazo derecho. El objetivo de la vice era quedar a la derecha del Presidente y no por detrás. Algunos en redes sociales interpretaron el gesto de la vice como un empujón a la hermana del mandatario.

La titular del Senado había esperado por varios minutos a Milei, quien salió junto a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina, de la Casa Rosada pasadas las 20.40.

Villarruel había ingresado al Congreso apenas pasadas las 20 para abrir la sesión. Su entrada al recinto dejó en evidencia que la relación con el núcleo duro libertario pasa su peor momento. Cuando la locutora oficial anunció su ingreso hubo silencio e indiferencia desde los palcos. Segundos después entró Martín Menem y apenas dijeron su nombre hubo ovación y aplausos desde los palcos y también desde las bancas libertarias.

La fría relación entre el Presidente y la vice también quedó en evidencia durante el discurso de Milei. Mientras el mandatario apuntaba con gritos y chicanas al kirchnerismo, Villarruel enviaba mensajes con su teléfono. Esa actitud de la titular del Senado se repitió en distintos momentos del discurso.

Además de enviar mensajes con su teléfono, Villarruel tomó nota en más de una oportunidad en una hoja que parecía dar cuenta del paso a paso de la sesión y poco después tomó un café. En todo momento, la vice se limitaba a mirar hacia adelante, casi sin hacer gestos pese a los gritos e insultos cruzados entre libertarios y kirchneristas y las descalificaciones que también repetía el Presidente desde el atril.

Fue el propio Milei quien en su discurso dejó todavía más en evidencia la fractura en la relación con su vice. Más aún, el jefe del Estado dio a entender que ella y la oposición fueron parte de «un ataque sin precedentes» que, según destacó, «los hacía soñar con abrazar el sillón de Rivadavia».

«El primer ataque fue durante el mes de marzo, previo al acuerdo con el FMI que ocasionó un primer pico de incertidumbre que se tradujo en la suba del riesgo país, de las tasas de interés, repunte de la inflación y estancamiento de la inflación», dijo Milei en su encendido discurso.

En esa línea enseguida redobló la apuesta: «Sin embargo, en dicho mes, luego de nuestro triunfo en las elecciones de la Ciudad, comenzó a digitarse un ataque sin precedentes en la historia argentina y que tomó su punto más alto luego de las elecciones de septiembre en la Provincia, algo que a opositores y propios, digamos, lo hacía soñar con abrazar el sillón de Rivadavia«. A la frase le siguió un gesto del Presidente con su cabeza, en el que pareció marcar a Villarruel como la destinataria de su dardo.

En las últimas horas fue la propia Villarruel quien tensó todavía más la interna al cruzar en redes a Agustín Laje, un politólogo amigo de Milei con una referencia al escándalo cripto de $LIBRA que salpica al Presidente.

La chicana de Villarruel que también apuntaba a Milei se dio después de que Laje la cuestionara durante algunos minutos acusándola de querer arrebatarle al Presidente «una porción del voto conservador en 2027».

BPO

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