En Argentina, solo el 39% de las personas dice sentirse bien o muy bien a nivel físico y mental. De acuerdo con el último informe elaborado por Kantar, es el valor más bajo de toda América Latina donde el promedio ronda el 50%.
En ese sentido, el estudio destaca como factor importante para la falta de bienestar el costo elevado y la escasa disponibilidad de ofertas en el país para acceder a productos saludables. Mientras en el resto de la región el 44 % de los compradores revisan los ingredientes y prestan atención al contenido nutricional de los productos que compran, en Argentina el porcentaje es menor al 39%. En ese sentido, el 68% de los argentinos afirma que estos productos son caros o nunca están en oferta. Además, un 33 % desconfía de que los alimentos y bebidas envasados sean realmente saludables y un 21 % considera que hay poca variedad disponible (contra un 17 % global).
“En base al estudio, las marcas y los retailers tienen la oportunidad de jugar un papel activo siendo facilitadores al acceso de productos saludables convirtiéndose en figuras clave en el apoyo a la salud y el bienestar de los consumidores”, indicó Paulina Argimon, Advanced Analytics Manager de Worldpanel, una división de Kantar.
Bienestar laboral y salud mental, factores predominantes al momento de buscar empleo
Decoding Wellness: decir, hacer, comprar
El estudio también revela cómo los hábitos de los compradores pueden reflejar el nivel de compromiso con la salud y el bienestar. Para ello, segmenta a los hogares en tres grupos según su estilo de vida: Health actives, Health moderates y Health passives.
Los Health actives son quienes adoptan numerosas prácticas de alimentación y hábitos saludables de forma habitual. Son más propensos a comprar vitaminas, verduras frescas y congeladas, así como alimentos con menos azúcar. Los Health moderates tienen una conducta más ambivalente, combinando compras saludables con opciones menos beneficiosas. Por último, los Health passives tienen menor adherencia a prácticas de bienestar y consumen más snacks y productos con alto contenido de azúcar.
El objetivo de esta segmentación es contrastar no solo lo que las personas dicen sobre sus hábitos, sino también lo que realmente hacen y compran. Los datos obtenidos se cruzan con una base de compra que permite confirmar, por ejemplo, que los consumidores más saludables (física y mentalmente) adquieren ciertas categorías de productos con mayor frecuencia que aquellos que no siguen estos hábitos. Así, se observa que categorías como «cremas faciales» o «enjuague bucal», relacionadas con el cuidado personal, tienen una presencia destacada entre los Health actives, reflejando la conexión entre el bienestar físico y emocional. En contraste, la categoría «Fem care» tiene menor presencia en este segmento, lo que sugiere una conexión con valores de sustentabilidad dentro de su visión de la salud.
RM
También te puede interesar